Por lo general, el coaching se basa en objetivos y tiene una duración breve (normalmente bloques de 6 semanas). Es una relación abierta y honesta que ayuda al individuo a desarrollarse personalmente. El coach anima, más que dirige, para ayudar a la persona a identificar lo que necesita hacer por sí misma, lo que puede motivarla para conseguirlo y lo que se interpondrá en su camino de forma estructurada en puntos de contacto regulares.